Activar una VPN no garantiza por sí sola una navegación segura. Configurar la conexión automática, elegir correctamente el servidor y habilitar funciones de respaldo puede marcar la diferencia.
Lima, octubre de 2026. Las redes privadas virtuales, más conocidas como VPN, se han convertido en una alternativa para quienes buscan mayor privacidad al navegar por Internet, especialmente cuando se conectan desde redes Wi-Fi públicas en aeropuertos, hoteles, cafeterías o centros comerciales. Sin embargo, instalar una aplicación y activarla no significa necesariamente que esté configurada de la manera más adecuada.
Una VPN crea una conexión cifrada entre el dispositivo y el servidor del proveedor del servicio y permite ocultar la dirección IP pública frente a los sitios que se visitan. Aun así, su funcionamiento depende de cómo se utilice y de las opciones que estén habilitadas. Además, es importante tener claro que esta herramienta protege principalmente la conexión, pero no elimina otros riesgos como el phishing, las estafas o la descarga de archivos maliciosos.
«Uno de los errores es pensar que basta con instalar una VPN para estar protegido frente a cualquier amenaza en Internet. Su función principal es añadir privacidad y seguridad a la conexión, pero para aprovecharla correctamente es necesario revisar cómo está configurada y acompañarla de buenos hábitos digitales», detalla Eduardo Tumy, especialista en seguridad digital de Intecnia Corp, Country Partner de Bitdefender en Perú.

Para quienes ya utilizan una VPN o están empezando a hacerlo, Bitdefender recomienda prestar atención a cinco aspectos:
- Configúrala para que se active automáticamente: No sirve de mucho tener una VPN instalada si olvidamos encenderla. Algunas aplicaciones permiten configurarla para que se conecte sola al iniciar el dispositivo o cuando detecta una red Wi-Fi pública, como la de un aeropuerto, hotel o cafetería.
- Elige una ubicación cercana: Al activar una VPN normalmente se puede escoger el país o lugar desde donde se realizará la conexión. Para navegar, revisar el correo o realizar actividades cotidianas, elegir una ubicación cercana suele ayudar a mantener una conexión más rápida y estable.
- Evita quedar desprotegido si la VPN se desconecta: Algunas VPN cuentan con una función que corta temporalmente el acceso a Internet si la conexión protegida falla. Esta opción, conocida como kill switch, evita que el dispositivo siga navegando normalmente sin que el usuario se dé cuenta de que la VPN dejó de funcionar.
- Decide qué aplicaciones realmente necesitan la VPN: No todas tienen que utilizarla. Algunas VPN permiten elegir qué aplicaciones pasan por la conexión protegida y cuáles se conectan directamente a Internet. Esto puede ser útil, por ejemplo, si una aplicación de confianza deja de funcionar correctamente cuando la VPN está activa.
- Comprueba que realmente esté conectada: Antes de utilizar una red Wi-Fi pública o realizar alguna actividad en la que quieras proteger tu conexión, revisa que la aplicación muestre la VPN como activa. También puedes comprobar que tu dirección IP haya cambiado después de conectarte.
Utilizar una VPN tampoco significa que toda la actividad en Internet se vuelva anónima. Si una persona inicia sesión en sus cuentas, acepta cookies o comparte información directamente con una página web, esos datos pueden continuar siendo utilizados para identificarla o reconocer su actividad.
«Una VPN debe entenderse como una capa adicional de protección, no como una solución para todos los riesgos digitales. Aunque la conexión esté protegida, el usuario todavía debe evaluar los enlaces que abre, los archivos que descarga y la información que comparte. La tecnología ayuda, pero las decisiones que tomamos mientras navegamos siguen siendo fundamentales”, concluye Tumy.